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¿Cómo dejar de comerse las uñas?

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Cómo dejar de comerse las uñas

Si estás leyendo esto es porque probablemente tienes el terrible hábito de comerte las uñas o quizá conoces a alguien cercano que haya caído en esta costumbre y quieras ayudarlo. De cualquier manera, aquí encontrarás la respuesta a cómo dejar de comerse las uñas de una vez por todas.

¿Por qué las personas se comen las uñas?

Primero que nada es necesario llamar por su nombre a esta costumbre y lo correcto es referirse a ella como onicofagia, un acto compulsivo que suele estar asociado a los nervios o la ansiedad. Pero para poder ser considerado de esta forma, este acto debe cumplir con cuatro fases características, que consisten en lo siguiente:

  • La persona acerca inconscientemente sus manos a la boca, sin establecer contacto.
  • Nuevamente sin percatarse, ubican las uñas entre los dientes frontales.
  • Seguidamente comienza por realizar pequeñas mordidas cada cierto tiempo, inicialmente sin percatarse y luego de forma consciente.
  • Por último retira la mano de su boca y observa conscientemente la uña que ha mordido. En este punto, algunas personas vuelven a realizar todo el ciclo de fases con consciencia para, según ellas, arreglar la uña dañada.

Ahora bien, para erradicar una conducta es necesario determinar qué la está ocasionando. Las motivaciones que generan este hábito de comerse las uñas corresponden a tres causas principales, estas son:

  • Estados obsesivos-compulsivos, en cuyo caso se presenta como un reflejo a una alteración emocional o por exposición a cierta tensión que la persona no es capaz de controlar.
  • Estrés, cuando las personas se sienten presionadas suelen recurrir a comerse las uñas como una forma de escape inconsciente y luego se vuelve un hábito difícil de dejar.
  • Conducta agresiva, este es un factor que puede incidir y agravar la costumbre de comerse las uñas, especialmente cuando la persona está intentando contener su ira y lo utiliza como medio de escape, de manera similar a lo que ocurre con el estrés.

Esta conducta se presenta con mayor frecuencia en niños y adolescentes, por lo tanto es posible mencionar otras causas:

  • Una de ellas hace referencia a un comportamiento vicario o lo que sería repetir una conducta observada. Esto es especialmente frecuente en niños, cuando ven a sus padres, maestros o adultos responsables manifestar este hábito y buscan imitarlo por considerar que es algo socialmente aceptable.
  • Otra causa corresponde a detonantes emocionales, por ejemplo ante la pérdida de un ser querido o la desintegración familiar, es frecuente la aparición de este tipo de conductas.

Ahora que hemos determinado las posibles causas, es momento oportuno para definir las motivaciones por las cuales resulta necesario deshacerse de este hábito.

¿Por qué dejar de comerse las uñas?

Aunque se trata de un comportamiento temporal, la tendencia a comerse las uñas se repite con frecuencia y puede generar daños a mediano o largo plazo tanto a nivel físico como psicológico.

Consecuencias a nivel físico

Cuando una persona se muerde o se come las uñas, inconscientemente se está infringiendo un daño que a la larga puede ocasionarle dolor e incluso la necesidad de recurrir a atención médica. Entre las consecuencias que esta práctica puede tener a nivel físico, se encuentran las siguientes:

  • Daños, heridas o laceraciones en el tejido cercano a las uñas.
  • Dolor o ardor consecuente a los daños ocasionados alrededor de las uñas.
  • Desgaste y alteración en la superficie de los dientes.
  • Posible infección bacteriana en caso de heridas.
  • Desperfectos y deformaciones en las uñas.
  • Problemas estomacales a consecuencia de las bacterias presentes en las uñas.

Consecuencias a nivel psicológico

Aunque no es frecuente mencionarlas, de hecho existe un impacto psicológico en las personas que tienen el mal hábito de morderse o comerse las uñas, tales como:

  • Malestar para la persona que tiene esta conducta y le cuesta mucho dejarla.
  • Incomodidad en los allegados a esta persona, al no poder evitar que manifieste esta conducta y presenciar este tipo de actos con frecuencia.
  • Inseguridad, como consecuencia de tener uñas y dedos dañados que no se atreve a mostrar en público, a causa de un daño que se hace a sí misma.
  • Afectación al autoestima, especialmente cuando intenta reprimir esta costumbre y no puede.

Teniendo en cuenta todas estas consecuencias, la suma de ellas resulta una motivación lo suficientemente grande como para interesarse en dejar este mal hábito y este es el momento ideal para conocer qué puede hacerse al respecto.

Alternativas para dejar de morderse las uñas

A continuación encontrarás algunas sugerencias cuya efectividad está comprobada, no obstante que cada persona es diferente y por lo tanto deberás encontrar la que resulte mejor para tu situación personal, por ello vamos a proporcionarte múltiples opciones.

Invertir el hábito de comerse las uñas

Se trata de una técnica psicológica que busca, como su nombre lo indica, invertir el hábito de comerse las uñas con la finalidad de reducirlo hasta eliminarlo por completo. Para hacerlo, se debe considerar que la persona no suele manifestar esta conducta de forma consciente, por lo tanto hay que iniciar por detectarla en el momento justo. Los pasos a seguir son los siguientes:

  • Identificar la conducta en el momento en que se está produciendo.
  • Llevar un registro escrito que permita controlar la frecuencia con que te comes las uñas, los momentos del día y lugares con mayor incidencia, de esta forma conseguirás estar más atento a tu conducta.
  • Ingeniar una respuesta incompatible que involucre a los dedos, por ejemplo manipular un bolígrafo, apretar una pelota anti estrés, golpear suavemente las uñas en la mesa u otros.

Al implementar esta técnica, puedes obtener mejores resultados si la complementas con actividades de meditación o relajación y recompensas cuando consigas reducir la frecuencia del hábito.

Poner en práctica algunos trucos

Aunque la técnica que explicamos antes es la más efectiva, estamos conscientes de que será difícil cumplir con todos los pasos a cabalidad sin ayuda. Por ello, a continuación te ofrecemos algunos consejos que puedes implementar para alcanzar el éxito, toma nota:

  • Evita los estimulantes: Ya sabes que comerte las uñas es un hábito asociado al nerviosismo y la ansiedad, por lo tanto debes reducir o limitar el consumo de bebidas azucaradas y la cafeína, para suprimir su efecto.
  • Mantén las manos ocupadas: Si utilizas las manos para realizar otras actividades, reducirás la tentación de llevártelas a la boca.
  • Controla tu respiración: Está demostrado que la respiración puede calmar ansiedades, es por ello que si te sientes agitado por no poder llevarte las uñas a la boca, debes respirar profundo y dejar salir el aire lentamente hasta que el impulso pase. Te sentirás muy bien de conseguir ese nivel de control sobre ti mismo.
  • Mantén tus uñas cortas: No te comerás las uñas si no consigues cómo hacerlo, por ello es recomendable que recortes tus uñas con frecuencia o las limes para mantenerlas siempre bajas, de modo que puedas evitar la tentación.
  • Utiliza algún sustituto: La idea no es cambiar un vicio por otro, pero hay algunas alternativas que te pueden ayudar para mantener la boca ocupada, por ejemplo masticar chicle, comer caramelos o hielo.
  • Usar uñas postizas: Hay quienes aseguran que verse las manos arregladas les motiva a querer mantenerlas así, por lo tanto evitar comerse las uñas para no dañar ese efecto y esto tiene el beneficio adicional de hacerte lucir bien, lo que impacta positivamente en tu autoestima.

Seguramente no será necesario que apliques todos estos trucos a la vez, pero puedes escoger aquellos que creas útiles y combinarlos con la técnica de invertir el hábito para ver resultados positivos si realmente has decidido dejar de comerte las uñas.

Remedios para dejar de comerte las uñas

Nuestra intención es que consigas deshacerte de esa mala costumbre de una vez por todas, es por ello que te ofrecemos una gran variedad de opciones para que siempre tengas un recurso nuevo que probar en caso de que los anteriores hayan fallado.

Adicionalmente, el tratamiento a aplicar depende directamente de la persona, en este sentido no es posible generalizar, ya que influyen factores como la edad y otras circunstancias asociadas a la aparición de esta conducta. Por ejemplo, en los niños suele ser muy efectivo el reforzamiento clásico, que puede ser de dos formas:

Reforzamiento positivo

Esta técnica consiste en recompensar al niño cuando demuestra que está suprimiendo la conducta que se desea corregir. Por ejemplo, cuando retira la mano de su boca en forma consciente o lleva un largo tiempo sin mordérselas uñas, se le debe recompensar con algo que él pueda considerar como un premio, de esta forma se condiciona a repetir la buena conducta para recibir otro precio en el futuro.

Para que este método sea efectivo, se debe ir aumentando gradualmente el tiempo que el niño deberá pasar sin comerse las uñas para recibir el premio, sin alargarlo demasiado para no perder la motivación. Con esto, llegará un momento en que el niño podrá superar por completo este mal hábito y habrá conseguido su objetivo.

Reforzamiento negativo

Esta técnica funciona de forma inversa a la anterior, donde se premiaba una buena conducta, aquí se castiga la mala conducta. Esto consiste en castigar al niño cada vez que se coma las uñas, obviamente los castigos deben ir acorde a su edad y en ningún momento se debe comprometer su integridad física o psicológica.

Por ejemplo, se le puede prohibir jugar a sus videojuegos favoritos por un tiempo o restringirle el acceso a las golosinas. De esta forma, el niño asociará que comerse las uñas implica un castigo y eventualmente dejará de hacerlo para evitar esas consecuencias.

Todas estas técnicas están sustentadas en planteamientos psicológicos de muy larga data, sin embargo su aplicación siempre debería estar supervisada por un especialista en la materia o un médico. La intención de este artículo no es otra más que informar y ofrecer alternativas útiles para aquellas personas que deseen dejar de comerse las uñas.

Recomendaciones adicionales

Para complementar la información que has leído hasta el momento, ofrecemos algunas recomendaciones finales que pueden ayudarte a suprimir por completo la mala costumbre de comerte las uñas:

  • Tal y como sucede cuando intentas cambiar cualquier hábito, la fuerza de voluntad será determinante para conseguir tu objetivo, debes mantenerte firme y pensar que los resultados valdrán la pena.
  • Intenta identificar en qué momentos sueles comerte las uñas para evitarlos, por ejemplo, si sueles hacerlo cuando estás aburrido, procura mantener tu mente y tus manos ocupadas la mayoría del tiempo. Usar guantes puede ser una buena opción.
  • Antes de morderte las uñas, mejor muerde otra cosa. Lleva siempre contigo alguna barra energética o un aperitivo saludable que puedas masticar para suprimir las ganas de atacar tus uñas.
  • Mientras consigues reducir y eliminar este mal hábito, procura mantener tus manos limpias al lavarlas con frecuencia. Recuerda que las manos tienen bacterias y podrías enfermarte con facilidad.
  • Aplica alguna crema humectante para manos, uñas o cutículas y consiéntete un poco, después de todo te lo mereces.
  • Pintarte las uñas también puede ser muy útil, si tu presupuesto lo permite, asiste al manicurista. Con toda seguridad no querrás perder la inversión que has realizado.
  • En las farmacias y comercios de venta para remedios naturales se ofrecen esmaltes especiales para evitar comerte las uñas. Se utilizan igual que cualquier otro esmalte y son transparentes, por lo tanto pueden usarlo también los hombres, la ventaja es que su sabor es amargo, de modo que no querrás probarlo otra vez y suprimirás las ganas de mordisquear tus uñas.
  • Puedes conseguir el mismo efecto de forma natura, si frotas ajo o ají picante sobre tus uñas, es un poco extremo, pero sin duda no te quedarán ganas de comértelas.
  • Establece metas alcanzables, es lógico que no podrás suprimir un hábito que tiene tanto tiempo en unos pocos días. Lo mejor será que te propongas evitar comerte las uñas por algunos minutos, luego serán horas, días y semanas hasta que consigas eliminarlo por completo.

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